jueves, 3 de enero de 2013

El efecto placebo



Hay cosas tan fantásticas en el mundo, que a veces no sé porque alguien puede perderse en cosas que no existen, pero creyendo que sí, como si necesitara de algo más. Hay cosas increíbles, y una de ellas es el efecto placebo.
Y tal vez es una de las incógnitas más peligrosas y mortales…



¿Qué es el efecto placebo? Es la capacidad del cuerpo para curarse a sí mismo mediante la aplicación de algún agente inocuo farmacológicamente.
Podría decirse también de este, que es cuando piensas que serás curado y el simple hecho de pensarlo, te cura. Está bastante comprobado, sabemos algunas de sus características y lo usamos para evaluar los medicamentos que funcionan y saber cuales no, a pesar de que no sabemos como funciona el placebo ni que tanto poder tiene realmente.
Hay que aclarar una cosa, necesaria gracias a que algunos magufos lo usan para vender sus prácticas: el efecto placebo actúa únicamente sobre seres vivos y no materia inanimada. Es mente sobre el cuerpo, no sobre la materia. Por ahí, algunos les llenan la cabeza a la gente diciéndoles mentiras, alegando que mover montañas y convertir plomo en oro con la mente es posible. A ellos les gustan los cuentos y les espantan los hechos y las evidencias. Dicho esto, proseguimos.

En la actualidad el placebo es ampliamente usado en la medicina, para poder determinar el grado de eficacia de un posible medicamento futuro mediante el estudio de doble ciego. Un estudio de doble ciego consiste en que se les administrará a dos grupos de personas equivalentes un tratamiento; un grupo recibirá un placebo mientras que el otro grupo recibirá la medicina real. No sólo esto, sino que el doctor que les administre los tratamientos tampoco sabrá cual es el placebo y cual es el medicamento, ya que el simple hecho de saberlo puede alterar los resultados debido a percepciones inconscientes. Durante el tratamiento se hacen seguimientos de los pacientes y al finalizar se comparan resultados. Si el medicamento supera al placebo, es muy probable que salga al mercado (se hacen otras pruebas), pero si el medicamento no supera al placebo, quiere decir que no tiene efecto real y se descarta.

Pero para estudiar al efecto placebo en sí, la cosa se complica mucho más. ¿Cómo podríamos hacerlo? ¿Con que se compararían los resultados? Supongamos que elegimos dos grupos para un estudio de doble ciego, unos recibirán placebo y otros nada en absoluto, (problemas éticos no abordados por ahora)¿cómo sabríamos que nuestros resultados son fiables? Si gana el grupo del placebo, puede que simplemente el no tratamiento fuese un nocebo para el grupo, al sentirse impotentes de recibir medicamento. Del efecto nocebo hablaremos luego. Ahora bien, si el grupo sin tratamiento mejora más que el del placebo, puede que hayan recibido placebo mediante otra forma no cuantificable como el trato humano. O bien puede ser que ambos sean perfectamente iguales y que lo que creemos es el efecto placebo, es el efecto del no tratamiento. Aunque todo parece indicar que no.
Los estudios indican que cosas sencillas, como el contacto humano, aumentan la recuperación. El hecho de estar en un buen hospital puede contribuir al pensar que hay todo un equipo médico disponible. Las máquinas más nuevas pueden hacerle creer al paciente que tendrán un diagnóstico mucho más certero y por tanto una mejor recuperación. Todo esto no es cuantificable de ninguna manera.
No sólo ello, sino que en si mismo el placebo puede tener diferentes “capacidades” aunque el objeto físico representativo sea el mismo. O puede tener diferentes capacidades si el objeto físico cambia aunque lo que representa no. Por ejemplo, una pastilla de azúcar puede funcionar casi como una aspirina si se dice que es una aspirina, o esa misma pastilla de azúcar puede funcionar casi como morfina si se dice que es morfina, a pesar de que el objeto físico no cambia y lo único diferente sea la idea concebida de él. De la misma forma, una solución salina tendrá un efecto si se administra como pastilla, tendrá otro mayor si se administra como cápsula, y otro aún mayor si se administra como inyección. Se cree que todo esto es por ideas preconcebidas de nosotros: la cápsula es más moderna que la pastilla y una inyección es más drástica que una cápsula.

De la misma forma, el efecto placebo cambia de capacidad dependiendo del lugar; un placebo con una tasa de efectividad (ficticia) de 40% en Alemania, puede ser nulo en Japón y viceversa. Y así puede cambiar también entre etnias.

Pero, ¿por qué dije que es una de las incógnitas más peligrosas y mortales? Por las llamadas medicinas alternativas. Léase: homeopatía, acupuntura, quiropráctica, flores de Bach, etc.
Ha habido casos como el de Gloria Thomas Sam, una bebé que murió a los 9 meses por ser tratada con remedios homeopáticos que buscaban curar su septicemia. Su padre había estudiado homeopatía y se negaba a tratarla con la medicina “real” (entrecomillo la palabra real, porque sólo existe una medicina).
De seguro tiró dos.
El efecto placebo ha tenido casos extraordinarios; pacientes que creyeron estar anestesiados y no sintieron dolor ante operaciones de corazón abierto y demás, pero también permite, desgraciadamente, que existan las “medicinas” alternativas. Permite que esos tratamientos inocuos muestren tasas de efectividad, que si bien en muchos países no es la suficiente para ser vendido como medicamentos regulares, es suficiente como para no ser prohibida. Y debido a estos casos, mucha gente cree que realmente funcionan.

La desinformación en temas médicos es preocupante: no sólo por el desconocimiento del efecto placebo y de la incredulidad ante este, sino por otros como los ciclos de las enfermedades (las enfermedades no son un continuo, presentan momentos en que empeora el paciente y otros donde mejora. Algunas incluso remiten solas.) Cuando alguien mejora por un medicamento alternativo, puede ser simplemente que se tomó en la parte del ciclo de la enfermedad en que esta disminuía; puede ser que la enfermedad remitió sola o que fue un placebo. Gente muere creyendo en esto, cuando la medicina tiene la capacidad de salvarles. No se nos debe hacer raro no ver en ninguna parte alguien que diga haber vencido el cáncer hace 20 años por remedios alternativos.

La ciencia les ataca, presentando estudios donde se ve que no superan la tasa de efectividad del efecto placebo. Cuando la presión aumenta, empiezan a esgrimir otros argumentos. Es muy común que mencionen casos de bebés y mascotas aliviados con sus tratamientos, argumentando que el efecto placebo no funciona sobre ellos. Error. Está documentado que ambos pueden ser influenciados por placebos. ¿Recuerdas el estudio de doble ciego? Un bebé, por ejemplo, no sabe que lo que consumirá lo aliviará. Al menos no de forma consciente. Pero es obvio que las actitudes, acciones, comportamientos, entre otras cosas, de la gente de alrededor se presenten de manera diferente cuando se encuentra enfermo y en tratamiento que cuando está sano. Sólo necesita enfermarse por segunda vez, o a veces ni eso, para que el cerebro de manera inconsciente lo procese como que se está luchando contra la enfermedad. De la misma manera funciona en las mascotas; lo más probable es que no procesen de manera consciente que se les busca aliviar, pero los cambios pueden provocar respuestas inconscientes. Todo parece indicar que esto no funcionaría sólo con mascotas, sino también otros animales, aunque se desconoce si es por contacto humano u otra razón.

Por cosas como esta, el “a mí me funciona” o el hecho de conocer a otra gente (aun siendo varias personas) que si les funcionan esos “medicamentos” no sirve. No dice nada. No es evidencia ni prueba de nada. La ciencia necesita contrastar resultados y recopilar más datos, las experiencias personales pueden ser simple azar, termodinámica, placebo y demás cosas.
Ha habido casos de placebo como el de una operación para enfermedades cardiovasculares en la que abrían el pecho y anudaban arterias de la caja torácica para desviar más flujo sanguíneo hacia el corazón. 90% de los pacientes sanaban. Hasta que un médico (Leonard Cobb) quiso poner a prueba la eficacia de la operación. Cuando la realizaba él, simplemente abría y volvía a cerrar sin hacer nada y el 90% de esos pacientes sanaba. ¡Impresionante!

Siempre hay que ser críticos con la medicina. La vida de nosotros y de las demás personas depende de ello. Cosas tan asombrosas como el efecto placebo pueden actuar a favor o en contra, y hasta que sepamos perfectamente como funciona, seguirá siendo algo “mágico” y muy difícil de creer, pero que ha estado siempre presente.

Por cierto, el efecto nocebo es un placebo que actúa a la inversa, que te enferma o daña en lugar de curarte (hipocondríacos a la vista) y sus manifestaciones y efectos son muy parecidos al efecto placebo.

3 comentarios:

  1. amigo diego,muy interesante su comentario sobre el efecto placebo;pero tengo una pregunta para formular:¿por que el placebo es un metodo cientifico,cuando lo usa la medi-
    cina que usted,llama "real",y no lo es cuando lo utilizan las llamadas alternativas,como
    acupuntura,homeopatia.etc.etc?
    si hay casos de personas,anestesiadas con placebos "reales",fabricados por la farmacologia real;¿no pueden existir pacientes anestesiados con acupuntura o con otro
    tipo de placebo?

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    1. No creo haber entendido tu comentario, Anónimo. La medicina que yo llamo real, no usa el efecto placebo más que para descartar sustancias químicas que no funcionarían como medicamentos por no tener un efecto significativo.
      Las personas anestesiadas han sido solamente casos extremos, de pacientes con alergias a la morfina por ejemplo, que aceptan un tratamiento alternativo previamente explicado. La medicina "real" no hace uso de los placebos en sí, más que para lo ya mencionado.
      Ahora bien, el placebo como "anestesia" con medicinas alternativas existe. El placebo es indistinto de la "medicina" que se esté practicando. Incluso, prácticas como la acupuntura lo que logran es dsminuir el dolor en algunos pacientes, mediante placebo y mediante liberación química por los pequeños pinchazos. Claro, es pseudomedicina, porque son pocos los pacientes que presentan estos beneficios y aquellos que los presentan, los presentan igual cuando se les aplica mal la acupuntura.

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